Examina la dinámica histórico-cultural del siglo XX a la luz de la articulación de dos elementos fundamentales: el totalitarismo y la paranoia. Los autores se proponen ver cómo los procesos históricos y políticos que marcaron el rumbo histórico en el siglo pasado están tejidos de modo estructural con el dispositivo anímico que promueve una desconfianza generalizada frente al otro.