Vivir espiritualmente despiertos la experiencia humana propicia una comprensión liberadora de los estados del Ser que verdaderamente somos. No importa cuán intensa sea la alegría o cuán profunda sea la tristeza, el Humano Ascendido sabe, acepta y comprende que todo cuanto vive surge desde su mundo interior.

Cuando se perciben los acontecimientos desde la perspectiva ascendida, los hechos ya no se presentan como sucesos arrastrados por una fuerza desconocida, sino como una expresión poderosa e incesante del Gran Océano Cósmico de la Conciencia.

El servicio y trabajo de un Humano Ascendido se resume en amar más allá del entendimiento humano. Amar tan alto y tan profundo como la fuerza interior acumulada lo permita. Amar sin tiempo, sin espacio y sin medida... amar desde el ETERNO AHORA.